SEÑOR:
ALFREDO GOLDSCHMIDT
GRAN RABINO
CENTRO ISRAELITA DE BOGOTA
En estos días precisamente hablábamos con algunas personas sobre el tema al que usted se refiere en el artículo “Manteniendo un manejo decoroso y de urbanidad” y definitivamente es cierto lo que en él usted escribe. Recuerdo mis años de colegio en época de Macabiadas, donde ni si quiera se invitaba a los cumpleaños del carmel a algunas personas de federación, así como recuerdo el club Hebraica donde asistíamos todos los que no pertenecíamos al club Carmel.
MI familia y yo fuimos parte de la emigración en 1997. Estuvimos fuera de Bogotá casi 10 años y definitivamente si se siente la diferencia, sobre todo ahora con la organización de las Macabiadas y trabajando ahora en nuestro colegio, es lindo ver como muchachos de ambas partes Carmel y Federación comparten juntos la emoción de este evento y además siguen unidos como hermanos que somos todos.
También hemos tenido la oportunidad de ir al club y el recibimiento de la mayoría de la gente ha sido amable y diferente, no se siente ya ese ambiente hostil y ahuyentador que se sentía algunos años.
Además hemos encontrado una comunidad, más abierta y con deseos de apoyar a quienes regresaron, definitivamente creo que a veces perder las cosas nos hace aprender y querer lo que tenemos y aceptar a los demás como son, con tolerancia y respeto.
Aprovecho en este mail para desearle a usted y su familia un Jag Pesaj Sameaj y agradecerle de todo corazón todo el apoyo que nos ha dado a mí y a mi familia:
“Si pudiéramos cambiar
el recibir por el dar,
me pondría en la fila para poder ayudar”
Hay acciones que son muy grandes
Para colocarles la palabra GRACIAS
Hay personas inmensamente grandes
Que sin que las llamen se ponen en la fila de primeras
Es usted parte de ese grupo especial
Y la palabra GRACIAS no es suficiente
Para este inmenso agradecimiento que queremos expresarle
GRACIAS POR TODO.
FANNY RECHTER Y FAMILIA