|  El pasado 23 de octubre el Colegio Colombo Hebreo escogió al nuevo presidente de su junta: Yosef Roitman, quien ya había sido miembro de junta por 10 años, en el papel de tesorero. Hablamos con él para que nos cuente sobre el colegio y camino que va a seguir la nueva junta en los próximos años. ¿Por qué aceptó en este momento la presidencia del Colegio Colombo Hebreo? Después de haber trabajado en la junta directiva por varios años creí que era el momento de aportar mi experiencia y conocimiento del colegio. Este año entraron a la junta varios miembros nuevos. Hubo muchos cambios, Mónica salió después de ser la presidenta durante 7 años. Me pareció oportuno entrar a la presidencia en este momento. ¿Cuáles cree usted que son las principales fortalezas del CCH? El Colegio Hebreo es un colegio muy bueno académicamente. Siempre se ha mantenido entre los mejores de Colombia. Algo que la gente olvida comúnmente es que nuestros egresados entran a las mejores universidades ya sea aquí en Colombia o en el exterior. Además tenemos un departamento de estudios judaicos que brinda a los estudiantes una educación y una vivencia judía que es la razón de ser de nuestro colegio. El colegio funciona como una empresa bien organizada y prueba de esto es que ahora no tenemos rector y el colegio sigue funcionando normalmente. Por el hecho de que se ha reducido tanto nuestra comunidad, los estudiantes son muy unidos y se protegen entre ellos. Esto, yo creo, es una gran fortaleza. ¿Cuáles son las principales debilidades? Hay, como en todas las instituciones, elementos que queremos fortalecer, como por ejemplo el idioma hebreo y el idioma inglés, pero creo que la mayor debilidad es la mala publicidad injustificada que tiene el colegio. Las personas se reúnen a criticar al colegio pero nunca hablan de las cosas positivas. Creo que si no se va a hablar positivamente es mejor que no se hable, así como no se habla de las otras instituciones comunitarias. En otros colegios los padres no se conocen, pero en el nuestro se ven en el club y las sinagogas y el tema es siempre el colegio. El mayor daño que se le hace al colegio son estas críticas destructivas. ¿Cuáles son las prioridades iniciales e inmediatas de su gestión como presidente de la junta? Lo primero es encontrar un rector. Esa es nuestra primera prioridad y esperamos tener uno muy pronto. También nos interesa lanzar una campaña para atraer alumnos al colegio; explicarle a los comunitarios las grandes ventajas que trae que sus hijos estudien en el Colegio Hebreo. En el momento hay 250 alumnos en el colegio y en la medida que podamos atraer más alumnos podremos iniciar nuevos proyectos. Queremos también fortalecer el estudio de inglés en primaria, para que los alumnos lleguen a bachillerato con un buen manejo del idioma y puedan enfocarse en estudios que les ayuden más a desarrollar un buen ICFES. ¿Abriría el CCH a alumnos no judíos en una mayor cantidad a los que ahora hay, como es el caso en los colegios de Cali o Medellín en el que la mayoría de los alumnos no son judíos? Hoy en día tenemos varios alumnos no judíos en el colegio pero la gran mayoría de los alumnos siguen siendo judíos. Tenemos en el momento un problema demográfico y tarde o temprano tendremos que tomar decisiones. O mantenemos el colegio como está ahora, lo que implicaría tener que pensar en soluciones; o mantenemos las instalaciones que tenemos, pero para eso necesitaríamos buscar más alumnos. El colegio tiene muchos gastos y con las matrículas y pensiones que recibimos es difícil mantenerlos. Así que próximamente se tendrá que tomar una decisión para un lado u otro. ¿Pasaría el colegio a las comunidades, no solo el terreno sino el colegio como institución? Esta es una pregunta que ya se ha planteado pero habría que pensar en qué forma se haría. En Bogotá tenemos tres comunidades, todas muy diferentes y si pasamos el colegio a ellas habría problemas sobre quién y cómo se controlaría, lo que no creemos que sea beneficioso para la institución, por lo qué debería comenzarse solo con las instalaciones como medida de protección. ¿Qué pueden hacer las comunidades para ayudar al colegio? Las comunidades de hecho ya hacen mucho para ayudar al colegio, colaborando con publicitar la buena imagen del colegio, becando muchos alumnos que necesitan ayuda y cualquier actividad que hace el colegio es apoyada por ellas. Todas mantienen una relación cercana con el CCH. En lo que sí deberían esforzarse un poco más, es en tratar de buscar la forma de que todos o la gran mayoría de sus comunitarios envíen sus hijos al CCH. Sería espectacular el día en que todos los niños judíos de Bogotá estudiaran en el colegio. Pero entiendo que esto es más un deseo que una realidad a corto plazo. ¿Cómo pueden ayudar los exalumnos? Hablando bien del colegio. Lo mejor que pueden hacer los exalumnos por nosotros es hablar bien de él y de las experiencias que tuvieron, y por supuesto, más adelante, matriculando a sus hijos en el colegio. Tenemos el triste fenómeno de alumnos que salen del colegio y matriculan a sus hijos en otras instituciones, dejándose llevar por rumores. ¿Qué opina de aquellos que dicen que el nivel del colegio ha bajado en los últimos años? El colegio mantiene un buen nivel. La medida más usual para determinar el nivel de un colegio es el ICFES. A diferencia de otros colegios, todos nuestros alumnos se presentan al ICFES. En otros colegios, al entrar, a los alumnos se les hace un examen de admisión y aquellos que no tienen buen nivel no son aceptados. Nosotros como colegio judío no podemos hacer eso y aceptamos a cualquier niño de la comunidad. Es por eso que es necesario tener niveles como tenemos en algunas materias. Además, otros colegios sólo mandan a cinco o seis alumnos a presentar el ICFES por el colegio y los demás lo hacen independientemente, por lo que obtienen mejores resultados. Nuestros alumnos, todos presentan el ICFES por el CCH. La gente olvida que hay otra forma de ver el nivel del colegio y es que todos nuestros alumnos entran a las universidades de su elección y se desempeñan como excelentes profesionales. Además siempre nos hemos mantenido dentro de la categoría muy superior de los planteles del país. ¿Cuál cree usted que es el objetivo del Departamento de Estudios Judaicos y cuáles deben ser sus prioridades? Tenemos un excelente departamento dirigido por el More Shilo Ben Nun, con la ayuda del Rabino Alfredo Goldschmidt, quien es el rabino del colegio. Matemáticas, filosofía, sociales, eso lo dan en cualquier colegio, pero las horas que se le dedican a historia hebrea, religión y nuestro idioma hebreo son lo que hace del colegio un colegio judío. La educación religiosa que se da en la casa es muy importante, pero no alcanza y el colegio brinda ese complemento. Las prioridades que tenemos son fortalecer mucho el estudio de hebreo y empezarlo desde primaria, donde ya tengan clases formales del idioma. Aunque los alumnos que han vuelto en los últimos años de Israel cuentan que se han defendido muy bien, queremos brindarles aún un nivel más alto a todos los estudiantes. ¿Qué opina de las personas que dicen que el colegio es demasiado religioso? El colegio y su rabino siguen una línea ortodoxa y esto se representa básicamente en que tenemos el rezo diario y que la comida en la cafetería y en el rancho es kasher, para que todos los alumnos sin distinción puedan comer la comida del colegio. A nadie se le obliga a rezar o ponerse tefilim. No me parece que las líneas que se siguen en el colegio sean demasiado religiosas. ¿Piensa que el rezo diario debe continuar? Muchas veces se ha hecho esta pregunta en junta, si aquellos quienes no rezan podrían no asistir, pero creemos que es importante que asistan, así no quieran rezar. De pronto al comienzo no les gusta el rezo pero poco a poco se van interesando. No le hace daño a los alumnos dedicarle unos minutos en la mañana a comunicarse con Dios. Hace unas semanas el rabino Claudio Jodorkovsky publicó en Kol AIM un artículo en el que dice que se discrimina a los alumnos convertidos por la AIM en el colegio. ¿Cuáles son las bases de estos comentarios? Sí leí el artículo del Rabino Jodorkovsky. La junta está trabajando con la AIM para solucionar malentendidos como este. El colegio no discrimina a sus alumnos en ningún aspecto. Puede ser que lo que dice el Rabino Jodorkovsky sobre alumnos incitados por las directivas a hacer una conversión ortodoxa haya ocurrido hace 10 o 15 años, pero hoy en día no ocurre. Si algún caso ocurrió en épocas recientes fue por solicitud directa del padre del estudiante y nunca por exigencia del colegio. A los alumnos de la AIM se les permite subir a la Torah y sólo se les exige lo mismo que a todos los alumnos: que tengan puestos tefilim y tallit. La Junta Directiva del CCH tiene la mejor disposición para mantener unas relaciones muy cordiales con todas las instituciones. ¿Y sobre lo que escribió el Rabino Jodorkovsky donde dice que no se le permite dar clase de Religión y que su carga horaria es menor? En el colegio las materias judaicas son dictadas en un 90% por los integrantes del departamento hebraico. El complemento lo llevan a cabo varios rabinos y a excepción del rabino Goldschmidt, quien por ser el rabino del colegio obviamente tiene la mayor carga horaria, los demás no dictan muchas horas más que el Rabino Jodorkovsky. El rabino Hanoj dicta 4 horas a la semana, el Rabino Yoshua dicta 3. El rabino Jodorkovsky ha estado dictando historia hebrea y este año se le invitó a dictar la clase de religión con una carga de 2 horas semanales. El viaje a Israel ha cambiado en los últimos años. Hace un tiempo eran seis meses, después tres meses, ahora es un mes. ¿El viaje va a seguir así o se planean cambios? El viaje que tenemos ahora, de 45 días, es un viaje de conocimiento y vivencia del Estado de Israel. Sí tenemos pensado estudiar la ampliación del viaje, no a seis meses, pero sí darle la oportunidad a los alumnos de un mayor estudio del hebreo, obviamente dependiendo del costo. Hay que tener en cuenta que este es un viaje costoso tal y como está ahora, y aunque los padres saben desde que los niños entran al colegio que al final de décimo va a haber este viaje, algunos no tienen la disciplina o la capacidad de ahorrar. Esta es la razón por la cual se redujo el tiempo; el colegio no deja que ningún niño se quede y menos por plata, así que muchas veces nos toca pedir apoyo para lograr que todos viajen. ¿Cómo ve el colegio en 10 años? ¿En 20 años? Con el apoyo de los padres, y el trabajo arduo de las Juntas, veo un colegio con un excelente nivel académico y brindándoles a los alumnos una invaluable educación judía. Y para finalizar, ¿cómo puede ayudar cualquier persona, como individuo, al colegio? Matriculando a sus hijos en el colegio. Eso es lo más importante, eso y hablando bien del colegio, haciéndole buena publicidad. Además, si quieren hacer donativos para proyectos, mantenimiento o apoyo a estudiantes de bajos recursos o si quieren aportar conocimientos y quieran donar su tiempo para trabajar o para una charla o conferencia de la que los alumnos se puedan beneficiar, están bienvenidos.  |